-María abre la puerta. y otra voz masculina con mayor énfasis, dándole golpes- María abre la puerta maldita sea.
- No aguantaron no escuchar ninguna respuesta por parte de María, y su padre decida usar la fuerza bruta, a patadas abre la puerta y encuentran a una figura delgada apunto de desaparecer yaciente en el piso.
- ¡María no!- hija responde- respira Arturo llama a emergencias.
- Joder en eso estoy tiene el pulso bajo carajo, esta mocosa me tiene harto.
La ambulancia llego lo más rápido que pudo. Los vecinos salieron curiosos a observar lo sucedido, miraban con los ojos abiertos, murmurando entre ellos. María fue con su madre en la ambulancia, su padre a parte en su carro siguiéndolos.
Al despertar María siente que ha fracasado- Por poco lo logro- dijo apenada. Y otra voz en la habitación – No puedo creer que lo haya hecho de nuevo, María pensé que teníamos un acuerdo, que todo andaba bien. Ella quedo en silencio.
- Ahora que quedaras aquí con nosotros
- Pero no te …
- Nada, es por tu bien ya hablamos con tus padres y es lo mejor para ti.
Ella quedo mirándola desafiante- Pero es mi vida, porque te tienes que meter, déjame en paz, quien te has creído, ¡no me jodas más!
- No me interesa lo que me digas, tú te quedas es por tu bien.
María se descontrolo como queriendo salir, salieron dos tipos fornidos, la agarraron y le pusieron un calmante, ella poco a poco perdió la consciencia, sus ojos se cerraron lentamente, y ella por dentro maldiciéndolos.
Al despertar de nuevo de un largo sueño, sus padres la estaban mirando, su madre quiso tirarse encima pero su padre la detuvo.
- Sofía ya no le hagas caso, déjala llorar, ya ves tanto que la engreías aquí tienes la recompensa, que se quiera morir, déjame hablar con ella sal.
- Pero Arturo no seas tan cruel por favor se consciente de que tiene problemas.
- Ya espérame afuera- respondió fríamente- sabes mejor anda a la casa, yo te hago el alcance. Ella como toda madre preocupada la miro con lágrimas en los ojos y se fue cerrando la puerta lentamente.
- Hija- la miro con una cara de decepción- no se en que fallamos contigo. No entiendo, lo tienes todo, te dimos amor, no te falto nunca nada.
- Por eso papa- le dice gritándole- déjenme en paz para ya no ser más un estorbo en la vida para ustedes, déjenme morir.
- ¡Cállate mocosa estúpida! No te pienso escuchar, me largo contigo no se puede hablar, te quedas aquí. Cerró la puerta y se oyó que hablaban afuera luego de un rato entro la doctora.
Mi nombre es Raquel le dice, mas tarde te vas a reunir con tus compañeros, son buenos chicos y veras que serán muy buenos amigos. Ella se mofo – “compañeros” seguro me pondrán con puro loquito, no quiero gracias”. Una niña abrió la puerta, no tenia cabello y le sonrió diciéndole- Hola mi nombre es Olga y seremos buenas amigas vas a ver. Mira vamos te los voy a presentar, la agarro de la mano, te caerán muy bien ya verás. Ella la siguió maldiciendo a la mocosa, si la pateaba no la dejarían largarse, así que mejor seguir el estúpido juego- Ok vamos- le dijo.
Al cruzar varios cuartos estaban llegando como una especia de salón donde conto de rojo por los menos ocho personas sentadas y la niña grito- Chicos, chicas una nueva compañera se llama María – y todo – Hola María.
Ella respond9 con un saludo poco cordial, quería que la tierra le tragase en ese momento – Vaya como me gustaría estar muerta.
La niña la callo rápidamente – Shhh esa palabra está prohibida en este lugar.
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