Catarsis

Catarsis
Aquí se manifiesta mi SER. Mi autenticidad sin máscaras alguna

domingo, 7 de marzo de 2010

Una lección paraviejos de corazón

Francisco al regresar a su casa se percato que sus tierras estaban secas y sin vida, frunció el ceño y comenzó a quejarse de su vida miserable. Al pasar por su corral se percato que había un niño durmiendo, Francisco irritado se preparó para botarlo.
- ¿Qué haces aquí niño ocioso? – le gritó con un palo en la mano- esto no es una casa de hospedaje, no vas a dormir en mi propiedad. ¡Lárgate!
El niño al escucharlo de un tirón se repuso con temor y se puso a correr perdiéndose de la vista de Francisco.

Todos los días Francisco se encontraba con el niño durmiendo y se repetía la escena expulsándolo, llamándole ocioso, vago pero un día se percato que necesitaba ayuda con sus tierras y le contrato con tal de poder dormir en el corral y tener comida.

- Oye tu niño no te gustaría quedarte a ayudarme
- Al niño le brillaron los ojos y hizo un gesto de afirmación
- No te alucines niño sólo porque necesito ayuda, no te pienso pagar, te dejare dormir en mi corral y te daré comidas, no es mucho ¿Qué dices? ¿aceptas?
- Está bien patrón, yo le ayudo en lo que quiera pero no me bote.
- Ya ya ya mucha charla es hora de trabajar. Por cierto – lo miro de arriba para abajo- ¿Cómo te llamas?
- Alejandro patrón para servirle.
- Ah y ¿tus padres donde están?
- Bueno - bajo la cabeza y mirando a la nada- no tengo padres patrón.
- Era de esperarse que padres quieren tener un niño tan feo y sucio como tú, bueno es hora de trabajar.

Francisco pasando el tiempo se percato de lo útil que era Alejandro, éste luego del trabajo se ponía a escuchar en silencio las quejas sobre la vida llena de desgracias de Francisco. En una de esas tardes Alejandro se sintió con la confianza y valentía para preguntarle sin importar que lo mande a volar como siempre.

- Patrón una pregunta- lo miro tímidamente- Ud. nunca sonríe, ¿donde está su familia? ¿no tiene hijos?
- Para nada mocoso, ahora me saliste chismoso, pues al igual que tu, no tengo padres. Claro –afirmando y levantando el pecho- a mi no me abandonaron por feo como a ti, simplemente ya no están.
- ¿qué es el amor? Le pregunto Alejandro
- Amor es para la gente débil, el amor no existe chibolo.
- ¿Que jamás has amado? – lo miro extrañamente- acaso no amabas a tus padres, acaso no te gustaría casarte y formar una familia.
- No tengo interés, no sé lo que significa.

Pasaron por la escuela donde los niños jugaban en los campos, corrían riéndose y Alejandro le pregunto:
- ¿Acaso nunca has reído?
- Pues la verdad desconozco haberlo hecho, y si paso fue de pequeño pero como le dije no siento nada.
- Mmm es extraño – tocándose la barbilla – entonces nunca has sido feliz por lo que veo.
- Bueno eso no es de tu interés, tú estás aquí para trabajar así que trabaja nomas, no te metas en lo que no te importa.
Francisco era un hombre treintañero del pueblo de San Jacinto, una persona llena de rencor, no se relacionaba con nadie por su mal carácter. Un peregrino que paso cerca de él se detuvo en medio del camino desconcertado por su mirada tan vacía paso a hablarle sobre Dios, sobre el sacrificio de su hijo Jesucristo pero este simplemente escuchaba sin hacer caso al peregrino mofándose de él . El peregrino furioso abandonó el lugar disgustado por su falta de fe.

Luego de ello llego un joven adinerado, manifestando compasión le propuso enseñarle lo que era felicidad, lo llevo a los mejores restaurantes, fiestas, le puso a mujeres hermosas pero Francisco siguió sin inmutarse y entonces el joven adinerado se aburrió y lo regreso al pueblo.
Al llegar de su pequeño viaje este decayó sorpresivamente de una enfermedad y estuvo en cama por dos meses, mientras dormía en sus sueños se imaginaba que Alejandro lo abandonaría robándose todas sus pertenencias, se quejaba que nada fue justo para él, otros habían tenido la dicha de nacer con suerte pero en cambio a él todo le salía mal pero no quería morir, por dentro estaba aceptando los errores cometidos, lo cruel que había sido con Alejandro y que debía recomponerse, lo vio todo claro , no quería que Alejandro se convierta en una persona amargada y solitaria como él, se sintió preocupado después de todo le había agarrado cariño .
Una mañana se despertó, mirando hacia todos lados buscando a Alejandro, grito desesperadamente pero no encontraba respuestas, sintió miedo de haberlo perdido. Su sorpresa seria grande cuando sale de la casa y se encuentra con unas tierras fértiles aquellas que hace mucho tiempo estaban muertas, simplemente no lo podía creer.
Casi corriendo, tambaleándose se dirigió hacia Alejandro, este pensó que le pegaría y comenzó a retroceder , Francisco al alcanzarlo lo agarró fuertemente del hombro y le dijo: me has dado una gran lección, yo quejándome de las cosas que no tengo cuando en realidad he sido un ciego toda mi vida, no valore las cosas maravillosas que poseía. Estos campos lleno de vida es el reflejo de cómo has cambiado mi mundo y como sin darme cuenta has introducido una pequeña semilla que fue creciendo dentro de mi corazón, me has hecho recuperar esos sentimientos que di por perdido , lo abrazó fuertemente dándole las gracias acompañándolo de lagrimas pero ya no de congoja sino de alegría.

¿Una triste comedia?

Y que nos espera a finales de nuestros días o mejor aún cuando estas somnoliento yaciente en tu cama a punto de abrir un ojo saliendo tanto de un sueño interesante, o peor aun saliendo del sueño del que no querías despertar ya que todo era perfecto. Dios ya abriste los ojos pero él rehúsa a despertar pero…. ¡Maldición! Por la ventana se entromete un maldito rayo de sol pero no le interesa usa la astucia que le caracteriza se mueve para el lado fresco de la cama y asunto arreglado… ¿ves que fácil es? Una vez más Roberto ha ganado de pronto se abren las cortinas, y escuchas una voz: Levántate vago que hoy tenemos que ir al hospital. Tu papa no anda bien y lo sabes, así que anda cambiándote de una vez, lávate los dientes, arregla este cuarto de porquería, aféitate para algo tienes que servir. Roberto pero que espesa eres gorda de… ¿Qué hora es? ¿Qué son las nueve de la mañana? Pero como se te ocurre levantarme a esta hora, que ¿acaso los hospitales tan abiertos a esta hora? La voz femenina enfática: claro pues bestia y acaso crees que todos son zánganos como tú, ya de una vez si no te echo agua fría como la vez pasada.

Me visto con lo primero que encuentro, un polo rojo que con las lavadas se asemeja al rosado, un jean negro y las zapatillas peloteras, me miro en el espejo y me sorprendo de la apariencia que presento, no reconozco al individuo que esta frente mío y si es que en algún momento lo haya hecho, pálido, flaco, ojeroso, con la novedad de tener tres pelitos nuevos en la barbilla. Al salir del baño la gorda (mi hermana) me recrimina lo pordiosero que se me ve con ese atuendo, luego de escuchar miles de halagos hacia mi vestuario casual, nos recogió el señor Pancho conocido en el barrio y hombre de confianza, trabaja como taxista pero al ser muy amigo de mi padre y también preocupado por su salud obviamente no nos cobro la carrera. Estábamos mi madre y mis tres hermanos: Verónica, Joseph de quince años y Julia de diez a ver los resultados de la operación de papa, no se mucho del éxito que tuvo esta, realmente me llevo mal con mi padre, aunque es buen tipo el viejo: humilde, trabajador, honrado, cariñoso aunque un renegón de primera se ha portado bien con nosotros. Nuestra relación es de gatos y perros, el esta chapado a la antigua poniendo sus reglas autoritarias en la casa, fielmente seguidor de la coyuntura política del país y de la democracia en cambio yo un partidario acérrimo del socialismo pues obviamente hay una coalición de ideas hasta con decir que en el futbol también somos rivales y es la verdad escogí ser fanático de la U para poder darle la contra. . Hoy el sol quema con más intensidad que otros días y detesto eso. Y no es que odie el sol, más bien amo las épocas de verano, paseos a la playa con mis amigos, chupetas y fiestas interminables y sobre todo la playa y bueno no me quejo de la poca ropa que llevan las mujeres también, al final los ojos tan para mirar y uno no puede perder el tiempo ¡He dicho!

Ya en los pasadizos del Hospital aburrido, me pregunto cómo es que los médicos pueden trabajar en un sitio tan penoso, miras a la gente, puras caras largas, serios, ningún comentario ameno, al menos los niños que andan corriendo de aquí a allá le dan algo de vida a este lúgubre lugar. ¿Por qué no piensan en poner algo para entretener en la sala de espera? Pues es desesperante estar aquí, odio los hospitales, sobre todo cuando de pequeño me traían a ponerme inyecciones, media hora a mas se demoraban para que al final me la apliquen pero que ¿Seré un perro para que me pongan tantas? Si yo fuera el director del hospital pondría no sé un karaoke, cabinas de internet, algo con que despejarse la mente en vez de escuchar el silencio a cementerio. ¿Y así como la gente no se va a morir? Y hasta que por fin llego el turno, acompáñame Roberto dijo mi madre, generalmente no le hago caso pero en esta ocasión fue diferente, tuve una sensación extraña de tener que entrar en aquel cuarto. La cara del doctor no era nada alentadora, nos recibió con un frio saludo y nos invito a tomar asiento.

Reflejo sombrio

-María abre la puerta. y otra voz masculina con mayor énfasis, dándole golpes- María abre la puerta maldita sea.

- No aguantaron no escuchar ninguna respuesta por parte de María, y su padre decida usar la fuerza bruta, a patadas abre la puerta y encuentran a una figura delgada apunto de desaparecer yaciente en el piso.

- ¡María no!- hija responde- respira Arturo llama a emergencias.
- Joder en eso estoy tiene el pulso bajo carajo, esta mocosa me tiene harto.

La ambulancia llego lo más rápido que pudo. Los vecinos salieron curiosos a observar lo sucedido, miraban con los ojos abiertos, murmurando entre ellos. María fue con su madre en la ambulancia, su padre a parte en su carro siguiéndolos.

Al despertar María siente que ha fracasado- Por poco lo logro- dijo apenada. Y otra voz en la habitación – No puedo creer que lo haya hecho de nuevo, María pensé que teníamos un acuerdo, que todo andaba bien. Ella quedo en silencio.

- Ahora que quedaras aquí con nosotros
- Pero no te …
- Nada, es por tu bien ya hablamos con tus padres y es lo mejor para ti.

Ella quedo mirándola desafiante- Pero es mi vida, porque te tienes que meter, déjame en paz, quien te has creído, ¡no me jodas más!

- No me interesa lo que me digas, tú te quedas es por tu bien.

María se descontrolo como queriendo salir, salieron dos tipos fornidos, la agarraron y le pusieron un calmante, ella poco a poco perdió la consciencia, sus ojos se cerraron lentamente, y ella por dentro maldiciéndolos.

Al despertar de nuevo de un largo sueño, sus padres la estaban mirando, su madre quiso tirarse encima pero su padre la detuvo.

- Sofía ya no le hagas caso, déjala llorar, ya ves tanto que la engreías aquí tienes la recompensa, que se quiera morir, déjame hablar con ella sal.

- Pero Arturo no seas tan cruel por favor se consciente de que tiene problemas.

- Ya espérame afuera- respondió fríamente- sabes mejor anda a la casa, yo te hago el alcance. Ella como toda madre preocupada la miro con lágrimas en los ojos y se fue cerrando la puerta lentamente.

- Hija- la miro con una cara de decepción- no se en que fallamos contigo. No entiendo, lo tienes todo, te dimos amor, no te falto nunca nada.

- Por eso papa- le dice gritándole- déjenme en paz para ya no ser más un estorbo en la vida para ustedes, déjenme morir.

- ¡Cállate mocosa estúpida! No te pienso escuchar, me largo contigo no se puede hablar, te quedas aquí. Cerró la puerta y se oyó que hablaban afuera luego de un rato entro la doctora.

Mi nombre es Raquel le dice, mas tarde te vas a reunir con tus compañeros, son buenos chicos y veras que serán muy buenos amigos. Ella se mofo – “compañeros” seguro me pondrán con puro loquito, no quiero gracias”. Una niña abrió la puerta, no tenia cabello y le sonrió diciéndole- Hola mi nombre es Olga y seremos buenas amigas vas a ver. Mira vamos te los voy a presentar, la agarro de la mano, te caerán muy bien ya verás. Ella la siguió maldiciendo a la mocosa, si la pateaba no la dejarían largarse, así que mejor seguir el estúpido juego- Ok vamos- le dijo.

Al cruzar varios cuartos estaban llegando como una especia de salón donde conto de rojo por los menos ocho personas sentadas y la niña grito- Chicos, chicas una nueva compañera se llama María – y todo – Hola María.

Ella respond9 con un saludo poco cordial, quería que la tierra le tragase en ese momento – Vaya como me gustaría estar muerta.

La niña la callo rápidamente – Shhh esa palabra está prohibida en este lugar.